LA DOCTRINA BÍBLICA DE LA SEPARACIÓN

 

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Presentado por Arturo Poletti

Resoluciones del Primer Congreso Plenario del Testimonio "Philadelphia"

Necochea, Argentina, 15 al 17 de Agosto de 1970

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Considerando:

1.       Que a la luz de las Sagradas Escrituras, el Dios Santo, consecuente con su propia Naturaleza (1ª P.1:16; 1ª Jn.1:5) establece la doctrina de la separación (comp. Gén.1:4).

2.       Que la enseñanza Divina al pueblo de Israel, confirma la doctrina de la separación de todo pecado (idolatría, etc., Dt. 6:4), así como la separación para su santo servicio (Lev.19:2; 20:7-8; Ex.19:3-8).

3.       Que el Señor Jesucristo cumplió personalmente en su vida sin mácula, la doctrina de la separación, al punto de poder expresar al final de su carrera: "viene el príncipe de este mundo mas no tiene nada en mí" (Jn. 14:30, comp. He. 7:24).

Y que convalidó luego esta doctrina en la Cruz del Calvario, donde, como el Cordero de Dios vino a ser el gran separado por causa de nuestro pecado (Is. 53:3; Jn.1:29; Mat. 27:46; 2ª Co. 5:21).

4.       Que la Iglesia Cristiana, como fruto del sacrificio de la Cruz, lleva implícita en su nombre "Iglesia" del griego "Eklesía" que significa literalmente "llamados afuera"), la esencia de su vocación de separación del mundo y consagración a Dios (Is. 53:10; 1ª P. 2:9-10).

5.       Que la enseñanza del Espíritu Santo en la Palabra de Dios, establece la separación de los creyentes renacidos:

a)      Del pecado (2ª Co.7:1; Ef.5:1-11; 1ª Ts. 5:22);

b)      De los infieles (2ª Co. 6:14-18) y de las filosofías y tradiciones de los hombres (Col.2:8; 1ª Tim. 4:7; 6:20-21).

 

Por lo tanto declaramos:

Que la Doctrina de la Separación nos obliga:

1.       A separarnos de toda apostasía modernista–ecuménica y de las Iglesias, Denominaciones y Organizaciones Eclesiásticas (peñas, asociaciones, concilios, etc.) que la sustentan (Mat. 7:15: Ro. 16:17-19; 2ª P. 3: 17-18; 2ª Jn. 9-11).

2.       A separarnos del mal y apartarnos a Dios, para vivir en santidad y servicio fiel al Señor (Tit.2: 11-14; 1ª P.4:1-2; He.12:12-14; 13:20-21).

 

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