SÍNTESIS BÍBLICA DE PROPÓSITOS, DOCTRINA Y PRÁCTICAS DE LA IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA

"Síntesis" - Base, Doctrinal y Eclesial, de Iglesias que sustentan el Testimonio Mundial "Philadelphia" (Amor Fraternal).

 

"A los que habéis alcanzado fe igualmente preciosa con nosotros en la Justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo: Gracia y paz os sea multiplicada en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús." (2ª. Epístola de Pedro Apóstol, cap. 1 versos 1 y 2)

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Edición Original: agosto de 1950. Edición Ampliada: agosto de 1992.

Su documento original fue aprobado en 1949 y publicado en 1950, por la Iglesia Cristiana Evangélica de Buenos Aires (con sede actual en calle Gral. E. Martínez 889, Buenos Aires (1426), Argentina).

Ampliada en 1991 por instrumentalidad del Pastor Armando Di Pardo, en su carácter de autor y redactor de la edición original y de Director de la Escuela Bíblica de Teología "A.L.E.R.T.A.".

La paternidad y derechos de texto, pues le pertenecen.

 

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INDICE

PREFACIO DE LA PRESENTE EDICION AMPLIADA.

PREFACIO A LA EDICIÓN ORIGINAL

NOMBRE, SEDE, PROPÓSITOS.

Nombre

Sede

Propósitos

SÍNTESIS DOCTRINAL

SÍNTESIS DE PRÁCTICAS

 

Prefacio a la Presente Edición Ampliada

Con el nombre genérico de "Iglesia Cristiana Evangélica", fue constituida como Iglesia local, el día 17 de agosto de 1938, en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, la primera Congregación de creyentes surgida del Movimiento de Obediencia a la Doctrina Bíblica de Separación de apostasías, bien llamado "Exodo del Nuevo Testamento", iniciado en Buenos Aires el 15 de noviembre de 1935 por sus miembros constituyentes.

En fidelidad a la palabra de Dios, la Iglesia fue plantada como Fundamental en la Fe, Autónoma, Independiente de toda Denominación o Misión Nacional o Extranjera, no-Denominacional en posición y vocación Eclesiástica, Dispensacional en sus vistas de las Escrituras y Pre-Tribulacionista en su esperanza de la Venida del Señor para arrebatar a Su Pueblo. Su Unica Autoridad en Doctrina y Prácticas: las Santas Escrituras. Su Misión: Predicar, Defender y Confirmar el Evangelio.

A los once años de su organización, ante ciertos requerimientos del "Registro de Cultos" establecido en la República Argentina, así como mejor nuestra presencia y posible ante el consenso cristiano general, se nos encomendó la tarea de preparar un Documento Bíblico que, en forma abreviada, cumplimentara tales exigencias. Además, se consideró oportuno que tal documento tuviera el carácter de instrumento orientador y de consulta, tanto para la Obra de la Iglesia local como para su obra de extensión (Anexos, futuras Iglesias, etc.). Dicho estudio, tratado luego en el seno del Consejo de Pastores y Diáconos, fue sometido posteriormente a la consideración de la Asamblea, siendo aprobado por aclamación en diciembre de 1949 y publicado luego bajo el título de "Síntesis y de Propósitos, Doctrina y Prácticas", en agosto de 1950.

Corrientes teológicas modernistas en boga, con sus postulados racionalistas ecuménicos, requirieron prologar esa primera edición de la "Síntesis" con ciertas Declaraciones Principistas que constaron en sus "Breves Palabras Introductorias", las cuales, por su valor intrínseco que les da vigencia permanente, se transcriben al final del presente "Prefacio".

Corrieron años y aquel Impulso- Origen soplado por el Espíritu Santo, fructificó por la Obra Evangelística y nuevas Iglesias locales fueron plantadas. Asimismo, otros cuerpos eclesiales fueron constituidos en Argentina y Uruguay, con hermanos que, por el Testimonio del Movimiento "A.L.E.R.T.A." de Defensa del Evangelio, se apartaron de sus Denominaciones o Misiones claudicantes infiltradas de modernismo, ecumenismo y/o tiranía eclesiástica. Todas ellas fueron plantadas o reorganizadas según el patrón del Nuevo Testamento, teniendo como plataforma básica la "Síntesis de Propósitos, Doctrina y Prácticas", dada en Buenos Aires.

Al llegar el año 1966, todas ellas fueron movidas del Espíritu Santo a levantar un Testimonio por la Verdad, que, sin menoscabo de la Defensa del Evangelio de toda apostasía, fuera a la vez un llamado a la Unidad en Doctrina y Prácticas Bíblicas, de todos los fieles fundamentales en la Fe.

La presencia de tal Testimonio, es exigida por: (i) la propia Palabra de Dios (Sal. 50:5 y 60:4); (ii) la ya próxima Venida del Señor para arrebatar a Su pueblo (Ap. 3:10); (iii) el hecho de que testificar por "todo el consejo de Dios" (Hch. 20:27), significa testificar por todas las Doctrinas Bíblicas, una de las cuales es la Doctrina de la Unidad Cristiana; (iv) la falsa unidad heterogénea promovida por el movimiento ecuménico, cuya refutación exige tanto su denuncia como testificar por la verdadera Unidad Bíblica; (v) el hecho innegable de que si por la una parte todos los fundamentalistas confiesan que la Biblia es la Palabra de Dios y su única autoridad doctrinal, por la otra parte y por causa de sus tradiciones denominacionales, discrepan unos de otros precisamente en doctrinas y prácticas Bíblicas, lo cual afecta a la fe, al testimonio y a la esperanza de la Iglesia que el Señor ganó por Su Sangre.

Por todo ello y mucho más, Dios levantó el Testimonio Mundial "Philadelphia", que fue proclamado en Buenos Aires el 17 de agosto de 1966, en Uruguay el 3 de septiembre y en Estados Unidos el 15 de noviembre del mismo año.

Llevado a Europa en la década de los 70, fructificó en nuevas Iglesias que fueron organizándose en España y Holanda, siguiendo los lineamientos de la "Síntesis". Y la obra del Señor sigue, por Su Gracia y para Su Gloria.

El 17 de agosto de 1988, la Iglesia de Buenos Aires llegó al Cincuentenario de su presencia y testimonio. Ya por entonces, sentíase la urgencia de ampliar algunos enunciados de la "Síntesis" e incluir otros ya insertos en las traducciones inglesa y holandesa, pues la "Síntesis" es parte del Curso de Doctrina en nuestras Escuelas Bíblicas y en tal carácter necesitaba una ampliación. Además, nuevas corrientes estaban inquietando y aún dividiendo a cuerpos eclesiásticos fundamentalistas, cuyos Artículos de Fe eran tan breves, que daban ocasión a interpretaciones que resultaban contradiciendo sus propios registros originales. Fue necesario discernir a fondo esas y otras corrientes contradictorias, a fin de insertar en la "Síntesis" las afirmaciones y respuestas Bíblicas a que hubiere lugar.

Completadas las instancias, nos fue necesario ampliar conceptos cubriendo las áreas de Teología en asuntos tan solemnes como las Divinas Personas de la Santísima Trinidad y Su Obra. Además, considerandos sobre Nombres Eclesiales; La Santa Biblia; Angelología; Escatología (la Venida del Señor y las últimas cosas); aclaración del vocablo "misionero" en el Cap.VI; una breve aclaración en el Cap. VIII, Art. 2do. inciso (e), sobre el uso y ampliación de la "Síntesis"; unas breves adiciones en los Capítulos XI y XII respecto de la cooperación Inter-Iglesia; adicionar capítulos XIII y XIV sobre la Unidad Cristiana y la Separación Bíblica en la vida del creyente y de las Iglesias. Finalmente, hemos incluido como "Apéndice" la Declaración del Testimonio "Philadelphia".

Por la Gracia del Señor hemos ya completado nuestra labor.

"Siguiendo la Verdad en Amor" (Ef. 4:15), los Fundamentos de la Fe han sido confirmados. Por "Amor a la Verdad" (ver 1ªCo. 13:6), se ha dado respuesta Bíblica, explícita o implícitamente, a las nuevas corrientes contradictorias. Y en "Amor Fraternal" (He. 13:1), presentamos la Edición Ampliada de la "Síntesis Bíblicas de Propósitos, Doctrina y Prácticas de la Iglesia Cristiana Evangélica". "Síntesis-Base", Doctrinal y Eclesial, de Iglesias que sustentan el Testimonio "Philadelphia".

De todo corazón, agradecemos al Señor Su fiel auxilio en nuestra labor y oramos que esta Edición Ampliada, sea de tanta bendición como lo fuera hasta aquí la Edición Original, en su carácter de Plataforma Doctrinal Bíblica Básica, así como de Manual Bíblico Práctico de Orientación y Consulta Eclesial, para las santas tareas de toda Iglesia que anhele ser hallada por El Señor, en Su Venida ya muy cercana, guardando Su Palabra y no negando Su Nombre (Ap. 3:8-10).

¡ Al Señor sea toda Gloria, Alabanza Y Gratitud!¡ Maranatha! (Jud. vs. 24,25).

Muy fraternalmente, Armando Di Pardo

Buenos Aires, 17 de agosto de 1992.

 

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Prefacio a la Edición Original

Breves Palabras Introductorias

AMADOS HERMANOS EN EL SEÑOR:

Creemos cumplir la Soberana Voluntad de Dios, dando a la Imprenta el primer escrito relativo a nuestra pequeña IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA, conteniendo su "SÍNTESIS DEPROPÓSITOS, DOCTRINA Y PRÁCTICAS."

Obedeciendo al llamado del Señor para la obra que, en Su Gracia, tuvo la Amorosa Voluntad de discernirnos, entendimos ser Su Propósito para nosotros, constituirnos en Iglesia Cristiana Evangélica el día 17 de agosto de 1938, sin conexión oficial con Denominación alguna y permanecer en humildad, un Testimonio fiel al Señor Jesu-Cristo y a la Verdad de la Biblia. Pero ello, en ninguna manera implica que seamos sectarios extremistas. Precisamente nuestro nombre "IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA", no es sectario sino genérico y se interpreta diciendo: "EL CUERPO" o "LA ESPOSA DEL CRISTO DE LOS EVANGELIOS" una "COMPAÑÍA" o "ASAMBLEA" de creyentes llamados afuera para vivir en conformidad con la Voluntad del Señor y Su Santa Palabra.

Amamos la fraternidad, unión y comunión espiritual del Pueblo de Dios, pero entendemos que la suave fragancia de la Unidad Espiritual de los Cristianos Evangélicos, no emana de una amalgama sin discriminación, sino del fruto precioso del Espíritu Santo, sólo producido cuando la Santísima Persona y Obra del Señor Jesu-Cristo y la Santísima Palabra de Dios, la Biblia, son entronizados en el corazón y vida, alma, espíritu y cuerpo del creyente en verdad renacido; y sólo entre renacidos es deseable, legítima, real y fructífera, la unión y comunión fraternal.

Y cuando decimos LA SANTÍSIMA PERSONA Y OBRA DEL SEÑOR JESU-CRISTO", queremos signar al Señor Jesu-Cristo que la Biblia revela y que Dios el Espíritu nos da a conocer y glorifica en la bendita experiencia de la Salvación: al Verbo Eterno, Verdadero Dios y Verdadero Hombre; nacido de María virgen por obra y virtud del Espíritu Santo; tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado; ofrecido en propiciación por nuestros pecados en la cruz del Calvario, como el Cordero vicario sin mancha y sin contaminación, cuya sangre preciosa nos limpia de todo pecado; resucitado corporalmente al tercer día para presentarse Vencedor del pecado, de la muerte y del diablo, con muchas pruebas indubitables, a los testigos que para ello habían sido aparejados y que ascendió corporalmente a los Cielos Altísimos, para ocupar el Trono a la Diestra de la Divina Majestad e interceder por los suyos. Al Señor y Salvador que desde la Excelsa Gloria, recibiendo del Padre la Promesa, derramó en Pentecostés la Plenitud del Espíritu Santo, Su Único Vicario aquí en la tierra, Quién le Glorifica formando la Iglesia, guiando a los pecadores al arrepentimiento y a la fe, dándoles lavacro y regeneración, adopción de hijos y santificación constante que los prepara - y tanto más cuanto veis que aquel día se acerca - para el prometido y próximo advenimiento corporal del Señor Jesús de los Cielos, Quién pronto volverá para tomar a Sí Mismo y arrebatar con Su Poder, a todos los que aman Su Venida.

Y cuando decimos "LA SANTÍSIMA PALABRA DE DIOS, LA BIBLIA" queremos signar a los libros canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento, Génesis a Apocalipsis, sin mutilaciones, contradicciones o pretendidos errores: Bendita, Inspirada e Infalible Palabra de Dios.

 

Este es nuestro Señor y Salvador Jesu-Cristo y esta nuestra Biblia, y entendemos que sin ellos no hay ni puede haber salvación, unión, comunión ni consumada unidad espiritual posibles, según Dios.

Al así declararlo solemnemente, no asumimos en este documento, actitud controversial; simplemente afirmamos lo que creemos y practicamos, que es lo mismo, en sustancia, que por los siglos han creído, afirmado y practicado los Cristianos Evangélicos fieles a la Biblia. LA VERDAD NO VARÍA NI ENVEJECE, ES INMUTABLE Y PERMANECE PARA SIEMPRE PORQUE ES ESENCIA DEL MISMO DIOS. Y al dar razón de nuestra actitud, diremos que esta afirmación actual de las Verdades Inmutables, involucra asimismo, el carácter de una reafirmación. Obedecemos un imperativo espiritual irrenunciable, en momentos en que el reloj del Señor marca horas proféticas y cruciales en la Historia del mundo, que cumplen Propósitos Divinos trascendentes.

"Ahora nos está más cerca nuestra salud que cuando creímos" (Ro. 13:11).

"... no comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas, sino antes bien redargüirlas… Mirad, pues, como andéis avisadamente; no como necios más como sabios; redimiendo el tiempo porque los días son malos. Por tanto no seáis imprudentes, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor." (Ef. 5:11,15-17).

"Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aún a los escogidos." (Mt. 24:24)

Necesario es, por lo tanto, discernir los espíritus que se manifiesten en estos postrimeros días, enfocando sobre ellos, la luz del Glorioso Evangelio de nuestro Señor Jesu-Cristo, "porque lo que manifiesta todo, la luz es". Y si arde en nuestras almas el santo celo del Señor, la fuerte llama del Amor Divino "derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado"; si anhelamos no perder el rumbo, preservar la pureza de "la fe que ha sido una vez dada a los santos" y permanecer fieles en medio de la infidelidad reinante, nada mejor que doblar nuestras rodillas al Padre de nuestro Señor Jesu-Cristo en rendición incondicional de la vida toda para hacer Su Voluntad y alzar la voz para proclamar una vez más, con claridad meridiana y humilde sencillez, las Bases Inconmovibles, los Principios Vivientes y Básicos del Cristianismo Evangélico, único alimento sano para los perdidos pecadores y único alimento sano para edificación en la fe y crecimiento santo de los salvados.

"Por esto, yo no dejaré de amonestaros siempre de estas cosas, aunque vosotros las sepáis y estéis confirmados en la verdad presente" (2ªP. 1:12).

Al así hacerlo, expresamos claramente que nuestro sentir no es el de difundir un dogmatismo abstracto sino un CREDO VIVO, VITAL Y PRÁCTICO. El Señor nos ha puesto para esto y deseamos ser muy enfáticos en asentar muy bien esta premisa: "CREDO VIVO, BÍBLICO, SANTO, PARA VIDA SANTA". No la mera satisfacción fanática de una exigencia intelectual o prurito eclesiástico; sí, bases vivas de fe virtuosa, para implantación de una experiencia espiritual cristiana genuina en la vida de los creyentes.

"y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio a todos los gentiles; y entonces vendrá el fin". Mt. 24:14).

El "EVANGELIO DEL REINO" es el Evangelio del "NUEVO NACIMIENTO" sin el cual nadie puede ver ni entrar al Reino de Dios (Jn. 3:3-8), y es el Evangelio de los renacidos "que hacen la Voluntad de Dios" (Mt. 7:21). Un mensaje verdadero y santo conforme a las Sagradas Escrituras, para anunciar al Verdadero y Santo Señor y Salvador Jesu-Cristo que las Sagradas Escrituras revelan; un verdadero arrepentimiento de pecados y fe plena en la sangre del "Cordero de Dios que quita el pecado del mundo", un verdadero nuevo nacimiento por engendración, regeneración y adopción como hijo de Dios por la recepción del Espíritu Santo, siendo así hecho participante de la naturaleza Divina; una realización vital de la santificación diaria que comienza en el bendito momento de la infusión de Vida Divina dentro de la vida del verdadero creyente; una y amorosa y voluntaria ofrenda de la vida toda al Señor que nos rescató; una experiencia continua de la carne y de la resurrección en nuestro espíritu, para que por todo el tiempo que nos quede de vida en la carne, vivamos no a la voluntad ni concupiscencia de la carne, sino a la Voluntad de Dios.

Tal es la más apremiante y profunda necesidad del momento, pues ha llegado la hora de discriminación entre "la justicia y la injusticia, la luz y las tinieblas, el Verdadero Cristo y los falsos Cristos, entre el fiel y el infiel, el templo de Dios y los ídolos". (2ªCo. 6: 14-16).

Esta IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA, mirando en las "SEÑALES DE LOS TIEMPOS" los primeros arreboles del Alba del Advenimiento que matizan ya las cumbres proféticas de la Palabra de Dios, y observando su cumplimiento en los hechos presentes de la Historia del mundo y de las Iglesias, con toda oración y súplica para que con ello el Señor sea Glorificado, define su posición dando a luz su "SÍNTESIS DE PROPÓSITOS, DOCTRINA Y PRÁCTICAS."

En su consecución empeñada, con el sostén del que prometió "estaré con vosotros todos los días hasta el fin", desea permanecerle fiel hasta Su Venida que ama y espera; andar según la Verdad de la Biblia que la informa y sustenta y en el Poder del Espíritu Santo que la vivifica, santifica y fructifica: y anhela, con gran anhelo, gozar de comunión en el Señor con cuantos tengan el mismo sentir; "sentir que hubo también en Cristo Jesús", a Quien sea la Gloria y la Honra Sempiternas.

"El que da testimonio de estas cosas, dice: Ciertamente, vengo en breve. Amén, sea así, ven Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros todos. Amén." (Ap. 22: 20-21)

LIBORIO DI PARDO

ARMANDO DI PARDO

"La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la participación del Espirítu Santo sea con vosotros todos. Amén." 2ªCo. 13:13).

Dada en Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina, en el mes de diciembre del año 1949. Publicada al cumplirse el 12º Aniversario de la constitución de esta Iglesia: "1938- 17 agosto- 1950"

 

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NOMBRE, SEDE, PROPÓSITOS.

Nombre

El nombre de "IGLESIA CRISTIANA EVANGÉLICA", se fundamenta en la Palabra de Dios.

"Iglesia", se traslitera al original Griego "Ekklesia", que significa literalmente, "llamados afuera", con la idea implícita de reunirse, y se aplica a muy diversas asambleas, cuyo carácter dependerá de Quién sea el qué llama y a qué, porqué y para qué llama. (Por vía de ejemplo, contrástense los tres usos de "Ekklesia", en Hch. 7: 38; Hch. 19:32,39,40 y Hch. 20:28. Sólo este último Texto, corresponde a la Iglesia del Señor)

En cuanto a los creyentes, Quién nos llamó es Cristo (Mt. 11:28; Ro. 1:6), para que salvados, y edificados por Él, seamos Sus testigos (Ro. 8:29,30; 1ª P. 2:3-5; Hch. 1:8). Tales hechos definen y califican a Su "Ekklesia" (Mt. 16:18), como la única que es, y debe llamarse, "Cristiana". Confirmémoslo con otras referencias Bíblicas.

Luego de que Salomón dedicara el Templo de Jerusalem, apareció Jehová a Salomón y díjole: "Yo he oído tu oración... ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella Mi Nombre para siempre..." (2ªCr. 7:12,15,16).

En humildad inquirimos: Si el Nombre del Señor debía estar en la casa material construida por Salomón: -¿qué Nombre debe estar, o tener, la "Casa Espiritual" edificada por Cristo mismo, "que es la Iglesia del Dios Vivo", "templo santo en el Señor", "morada de Dios en Espíritu"? (Mt. 16:18; 1ªP.2:5; 1ªTi. 3:15; Ef. 2:20-22).

La respuesta es sólo una: ¡El Nombre de Cristo!, (comparar, Hch. 3:6) pues Cristo amó a la Iglesia, se entregó por ella y la ganó por Su sangre (Ef.5:25; Hch.20:28).

El mismo Señor le dio Su nombre, cuando dijo: "Mi Iglesia" (Mt.16:18 comparar Is.43:1). Por ser Suya; por ser Su Esposa (Ef. 5:28-32; Ap. 19:5-7), y por ser Su Cuerpo (Ef. 1:22, 23), no debe llevar otro nombre sino el de Cristo. Esto define a los que somos Suyos (Ga. 5:24), como "Cristianos" (Hch. 11:26; 1ªP. 4:16; comparar Hch. 26:28, 29); y Su Iglesia como "Iglesia de Cristo" (Ro. 16 :16), o "Iglesia Cristiana".

Finalmente la presencia de apostasías de la fe con sus "falsos Cristos y falsos profetas" (Mt. 24:24; 2ªP. 2:1,2), requieren testificar que el Cristo a quién invocamos es el Cristo de los Evangelios; y nuestro mensaje, las "buenas nuevas" de Salvación en Cristo Jesús; por lo cual la "Iglesia Cristiana" se califica, necesariamente, como "Evangélica" (comparar Ga. 1:6-9).

Conclusión : La nominación más adecuada para "La Iglesia del Cristo de los Evangelios", es la que resume tales Principios Bíblicos, en el nombre genérico, (no-denominacionalista ni sectario), de "Iglesia Cristiana Evangélica".

Nota: Tristemente, nombres "denominacionalistas" (y aún otros), no dan el honor al Señor sino a ciertos siervos (Luteranos, Calvinistas, Menonitas , Wesleyanos, Darbystas); el acto baustimal (Bautistas); al obispado y a gobiernos eclesiásticos (Episcopales, Presbiterianos, Congregacionales); a festividades y "carismas" (Pentecostales y afines); lugares o geoculturas polarizantes (Anglicana); unidad heterogénea (Ecuménica) Tales o similares nombres, podrán ser respetables por servir a tradiciones históricas, etc., pero, a la luz de la Palabra de Dios, usurpan y con ello niegan en esta parte, el lugar que corresponde al Nombre del Señor (Fil. 2:9-11, contrastar con 1ªCo. 1:11-15; 3:4-7 y 21-23). Creemos oportuna la exhortación de Sal. 29:1y2.

Sede

Con la citada nominación de "Iglesia Cristiana Evangélica", fue constituida con sede legal en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, el día 17 de agosto de 1938, la primera de las muchas otras Iglesias que fueron luego formándose como fruto de ese primer impulso Espiritual. Pero tal prioridad histórica, no implica que esa Iglesia sea "Cabeza Directriz" de las otras, ni que su sede las absorba, polarice o califique.

Cada Iglesia es autónoma y su sede legal está en el lugar donde reside. Al nombre de esa localidad, podrá adicionarse, para mayor aclaración, el nombre de la región y de país que correspondan (1ªCo. 1:2; Col. 4:16: 1ªCo. 16: 19).

Propósitos

La Iglesia es el "Cuerpo de Cristo" (Ef. 1:22,23) y como tal, sólo puede tener Un Propósito Esencial: hacer la Voluntad de Su Cabeza y Señor, obrando las "buenas obras que Dios preparó para que anduviésemos en ellas" (Ef. 2:10; He. 13:20 y 21), y notificar así "la multiforme sabiduría de Dios a los principados y potestades en los cielos" (Ef. 3:10 comparar 1ªP. 1:10-12).

Como una canalización práctica de todo ello, detallamos seguidamente algunas de esas obras, cuyos fines y propósitos hacen a un Fiel Testimonio Eclesial, que Glorifica al Precioso Nombre de Nuestro Señor Jesucristo. (2ªTs. 1:11, 12)

1) Promover la difusión de la Verdad Cristiana Evangélica, conforme al mandato del Señor Jesu-Cristo:

"ID POR TODO EL MUNDO; PREDICAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado." (Mr. 16:15-16)

"Y llegando Jesús les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. POR TANTO, ID Y DOCTRINAD A TODOS LOS GENTILES, bautizándolo en el Nombre de Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo: enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Amén" (Mt. 28:18-20)

2) Preservar la celebración del CULTO DE ADORACIÓN A DIOS, "EN ESPÍRITU Y EN VERDAD", conforme a la enseñanza del Señor Jesu-Cristo:

"Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre EN ESPÍRITU Y EN VERDAD; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren." (Jn. 4:23-24, comparar: Sal. 145:17-21)

3) Promover la comunión espiritual y la vida de oración; el estudio de la sagradas Escrituras y la edificación en la fe, la santidad de vida, el buen testimonio y la caridad cristiana entre sus miembros.

"Mas vosotros, oh amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando por el Espíritu Santo, conservaos en el Amor de Dios, esperando la Misericordia de nuestro Señor Jesu-Cristo, para vida eterna" (Jud. v.20, 21)

1ª Ts. 5:14-18; He. 12:14, 1ªP. 1:13-25; 1ªP. 2:1-17;4:7-19 y cap. 5:1-14.

4) Promover la publicación y difusión de libros, revistas, periódicos, folletos y toda clase de literatura Cristiana Evangélica, especialmente de Biblias, Evangelios y Porciones Bíblicas con el santo propósito de que "LA PALABRA DE DIOS CORRA Y SEA GLORIFICADA"

2ª Ts. 3:1, Col. 4:16; 1ª Ts. 5:27, comparar: 2ªTi. 4:13.

5) Promover la creación de Escuelas o Institutos Bíblicos, para la preparación de predicadores, Evangelistas, Pastores, Colportores, preceptores de niños y demás obreros espirituales, necesarios para la Obra Cristiana Evangélica.

"...ocúpate en leer, en exhortar, en enseñar."(1ª Ti. 4:13)

"Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doblada honra; mayormente los que trabajan en predicar y enseñar" (1ªTi. 5:17)

"Esto encarga a los hombres fieles que serán idóneos para enseñar a otros" (2ªTi. 2:22)

6) Enarbolar la Bandera de la Cruz en un Testimonio fiel al Señor Jesu-Cristo y a la Verdad de la Santísima Palabra de Dios, la Biblia.

"CONTENDIENDO EFICAZMENTE POR LA FE QUE HA SIDO UNA VEZ DADA A LOS SANTOS"

Sal. 60:4; Is. 11:10; Is. 49:22 y cap. 59:19; 1ªTi.6:12-16; 2ª Ti.2:3-7; Jud. 3, Jn. 12:32; Ap. 19:11-16, comparar: Ex. 17:15 y Cnt. 2:4.

7) Se deja expresa constancia de que los "Fines y Propósitos" citados, son meramente enunciativos y no limitativos, pues podrá realizar cuanta actividad Cristiana Evangélica considere necesaria para el logro o cumplimiento de su Alta Comisión, bajo la guía del Espíritu Santo, en conformidad con las Sagradas Escrituras.

"Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguna alabanza, en todo pensad" (Fil. 4:8)

"Y todo lo que hacéis, sea de Palabra, o de hecho, hacedlo todo en el Nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por Él" (Col. 3:17)

 

Síntesis Doctrinal

Síntesis de Prácticas

 

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